Evaluacion e intervencion dinamica en dificultades especificas del aprendizaje
La DISLEXIA: un ASUNTO EDUCATIVO
En esta ocasión, la Jornada Anual de la Asociación Andaluza “Dislexia en Positivo”, cuenta con la colaboración institucional de la Universidad de Málaga, comoJornada Anual de la Asociación Andaluza de Dislexia “Dislexia en positivo”.
Un extracto de su programa.
Para mayor información e inscripciones pinche el siguiente enlace: http://www.asandis.org/
En esta ocasión, la Jornada Anual de la Asociación Andaluza “Dislexia en Positivo”, cuenta con la colaboración institucional de la Universidad de Málaga, como principal organizadora de la misma. Agradecemos expresamente al Dpto. de Psicología Evolutiva y de la Educación y al Dpto. de Psicología Básica, su compromiso con la celebración de la misma, así como al propio Decano de la Facultad de Psicología que, ya cuando le hicimos la propuesta de tal evento, allá por septiembre del pasado año, nos mostró su apoyo incondicional para que pudiera tener lugar.
Hemos intentado reunir a un buen elenco de personalidades muy relevantes en el ámbito universitario de la investigación sobre la dislexia, así como otras aportaciones de la práctica cotidiana en el medio escolar y familiar en CCAA de nuestro país que van por delante de Andalucía, queremos pensar que por poco tiempo, con la mejor intención de contribuir al conocimiento y la formación sobre este asunto, tanto de los profesionales de la escuela como de las propias familias que sufren a diario las consecuencias de este problema.
Por primera vez en eventos como éste, ASANDIS quiere dar visibilidad al problema de la dislexia en los adultos y apoya decididamente la iniciativa de la Universidad de Málaga para ofrecer una prueba de diagnóstico para ellos. Hay que destacar, por supuesto, la necesidad de contar con criterios comunes y uniformes a la hora de diagnosticar el problema en el ámbito escolar. Necesitamos pruebas estandarizadas que, en manos de los Servicios de Orientación Educativa, sirvan para diagnosticar adecuadamente a estos niños y niñas. Es hora ya de que no volvamos a escuchar “excusas” usadas por el profesorado, tales como que la dislexia no existe, que ya madurará …, que es un poco distraído …, vago …, y a veces tonto.



